‘What Remains of Edith Finch’

Desarrollador: Giant Sparrow

Editor: Annapura Interactive

Año de lanzamiento: 2017

Duración: 3-4 horas

What Remains of Edith Finch nos pone en la piel de Edith Finch y nos propone descubrir el oscuro misterio oculto tras una maldición que azota a una familia, que desde principios del siglo XX hasta la actualidad ha visto cómo los integrantes del clan han muerto uno a uno en extrañas circunstancias. ¿Por qué somos el último de la familia con vida? Sus responsables garantizan un evocador e inquietante argumento, donde interactuamos con una colección de historias a través del tiempo.

Que nadie se alarme: en este blog se sigue hablando de libros. ‘What Remains of Edith Finch’ es un videojuego, sí, pero ha sido la experiencia más parecida a leer un buen libro que he tenido hasta ahora en este formato, por lo que me pareció totalmente apropiado hablar de ello aquí.

A pesar de lo que pueda sugerir el argumento, no se trata de un thriller ni hay una sensación de urgencia por resolver el misterio. La tensión aparece en contadas ocasiones y de manera muy diluida. Se parece más bien a leer el diario íntimo de un desconocido, con el sentimiento de distancia temporal que ello implica, solo que en vez de adentrarnos en momentos de la vida de una sola persona, lo hacemos en las de una familia al completo. La atmósfera predominante es de curiosidad y revelación, con un toque ineludible de nostalgia.

La propia dinámica del juego se asemeja tanto al acto de leer que podríamos pensar que es la adaptación de una novela. El texto toma posesión del escenario literalmente, adhiriéndose a las paredes y escapando por las rendijas. Nuestro papel no pasa en ningún momento por la toma de decisiones; lo que ocurrió ya ocurrió y nosotros simplemente tenemos la oportunidad de ser partícipes de esa historia. ¿Cuál es nuestro cometido entonces?  Tan solo ayudar a que la narración avance mientras visitamos las diferentes habitaciones de la casa y exploramos las pertenencias de sus antiguos habitantes. Estos efectos personales son los que desencadenan, en mi opinión, el elemento magistral del juego: la muerte de cada uno de los miembros de la familia se nos explica en un recuerdo rememorado en el que adquirimos un rol activo. Cada una de esas escenas es única, originalísima y con una fuerza arrolladora. Desde transformarnos en distintos animales en busca de alimento, pasando por ser los protagonistas de un cómic, o poniéndonos en la piel de un bebé a la hora del baño, para culminar en una representación sublime de lo que debe ser vivir con una enfermedad mental grave.

La realidad y la fantasía se mezclan como en los mejores libros de realismo mágico, sin necesidad de explicar lo extraordinario o de apagar la magia escondida entre lo cotidiano. La propia casa de los Finch, con sus infinitos detalles, sus pasadizos secretos, sus montañas de libros por doquier y su encanto particular, acaba por convertirse en un personaje más, el que conecta todas las historias, actuando como la cubierta de un libro de cuentos.

Por último, la banda sonora que nos acompaña durante todo el juego pone la guinda en este pastel maravilloso. Se trata de una experiencia emocional, evocadora y mágica, de esas que nos dejan con la sensación de haber parado el tiempo y haber visitado otro mundo distinto al nuestro. Recomendadísimo para todos los amantes de las buenas historias sin miedo a aceptar lo inexplicable.