‘Una vacante imprevista’ de J.K. Rowling

Título original: The Casual Vacancy

Año de publicación: 2012

Nº de páginas: 601

Editorial: Salamandra

La historia de esta primera obra de Rowling para adultos se centra en Pagford, un imaginario pueblecito del sudoeste de Inglaterra donde la súbita muerte de un concejal desata una feroz pugna entre las fuerzas vivas del pueblo para hacerse con el puesto del fallecido, factor clave para resolver un antiguo litigio territorial.

La minuciosa descripción de las virtudes y miserias de los personajes conforman un microcosmos tan intenso como revelador de los obstáculos que lastran cualquier proyecto de convivencia, y, al mismo tiempo, dibujan un divertido y polifacético muestrario de la infinita variedad del género humano. 

Un estudio genial de personajes que conviven en el marco común de un pueblecito inglés. Aunque en un principio nos puede resultar confusa la larga sucesión de nombres y caracteres que pasan ante nuestros ojos durante los primeros capítulos, pronto empezamos a reconocer las luces y sombras que definen a cada actor y a intuir la intrincada red de relaciones que se teje entre ellos. La autora ha sabido dosificar la información para que este descubrimiento de los dobleces más profundos de cada uno se extienda prácticamente hasta el final.

Las diferentes clases sociales, convicciones políticas y hasta las creencias más íntimas quedan expuestas bajo una luz tan fuerte que a veces tenemos la sensación de aventurarnos más allá de lo que debiéramos en nuestra condición de espectadores. La muerte de Barry Fairbrother y la consiguiente pugna por su puesto vacante en el concejo municipal son solo una excusa que la autora, casi irónicamente, ha usado a modo de cimientos de esta construcción. Durante la lectura somos continuos testigos de los prejuicios, las envidias, la violencia incluso, pero también las ganas de vivir y de seguir delante de todos y cada uno de los personajes.

Es un libro con el que nos podemos sentir identificados muy probablemente en alguno de sus aspectos y que, a pesar de su seriedad, nos sacará también más de una sonrisa. Como muestra: ese momento del funeral del concejal cuando, por deseo de las chicas de su equipo de remo, suena Umbrella de Rihanna para acompañar la salida del féretro.

Los asistentes fueron saliendo lentamente de la iglesia, reprimiéndose para no caminar al ritmo de la música.

Una sorpresa muy agradable descubrir esta cara más adulta de J.K. Rowling y comprobar que sigue manteniendo su dominio de la visión global de una historia.

Mi versión de la portada:

Fragmento de una obra de David Hockney (1937 -)

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‘Harry Potter and the Philosopher’s Stone’ de J.K. Rowling

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Año de publicación: 1997

Nº de páginas: 248

Editorial: Bloomsbury

Título en español: Harry Potter y la piedra filosofal

Edición ilustrada por Jim Kay

Harry Potter se ha quedado huérfano y vive en casa de sus abominables tíos y el insoportable primo Dudley. Se siente muy triste y solo, hasta que un buen día recibe una carta que cambiará su vida para siempre. En ella le comunican que ha sido aceptado como alumno en el Colegio Hogwarts de Magia. A partir de ese momento, la suerte de Harry da un vuelco espectacular. En esa escuela tan especial aprenderá encantamientos, trucos fabulosos y tácticas de defensa contra las malas artes. Se convertirá en el campeón escolar de quidditch, una especie de fútbol aéreo que se juega montado sobre escobas, y hará un puñado de buenos amigos… aunque también algunos temibles enemigos. Pero, sobre todo, conocerá los secretos que le permitirán cumplir con su destino. Pues, aunque no lo parezca a primera vista, Harry no es un chico normal y corriente: ¡es un verdadero mago!

Es muy difícil escribir una reseña sobre una saga que me ha acompañado en tantos momentos diferentes de mi vida. Todavía recuerdo cuando mis padres me regalaron ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’ y aluciné en colores con el mundo que me encontré entre sus páginas. Tendría 11 o 12 años y creo que fue perfecto cruzarme con esta historia por aquel entonces. Inmediatamente me enteré de que lo que acababa de leer era la tercera entrega de una serie y fui corriendo a hacerme con los dos anteriores, que leí en cuestión de días. Entiendo perfectamente que supusiera el acercamiento a la literatura para miles de niños que no habían mostrado antes ningún interés por los libros. Aunque en mi caso yo ya era una lectora regular, no consigo recordar ningún otro libro o saga que me hubiera tenido leyendo tantas horas seguidas y en un estado tal de ensimismamiento.

La publicación de esta nueva edición ilustrada llega como agua de mayo para aquellos que leímos las primeras entregas con la misma edad con la que Harry vivía sus aventuras. El gran formato y las preciosas ilustraciones a página completa de Jim Kay hacen de ella la pieza de colección perfecta para los que seguimos volviendo a la historia una y otra vez.

Evidentemente, esta relectura de ‘Harry Potter y la piedra filosofal’ ha sido muy diferente a las primeras, pero no por ello menos interesante. La perspectiva global y la distancia me hacen valorar muchísimo la evolución de los personajes y las situaciones a las que se enfrentan a lo largo de la serie.  Me refiero a ese sentimiento común que predomina entre los fans de Harry Potter  de haber crecido y madurado al mismo tiempo que los personajes, prácticamente desde los 11 a los 18 años, encontrando realidades cada vez más serias y complejas, y problemas para los que no siempre se puede aplicar la solución más conveniente. Esta primera entrega es el comienzo de una gran historia que, independientemente de toda la magia en la que se basa, trata cuestiones más reales de las que uno en un principio se puede imaginar.

Después de tantos años y tantas relecturas, el hecho volver una vez más a esta historia trae consigo un sentimiento de ternura y gratitud difícil de describir.

Te gustará si te gustó ‘Luces del norte’ de Philip Pullman.

Mi versión de la portada:

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Ilustración disponible en RedBubble, Society6, TeePublic, NeatoShop y Funkilicious.