‘La sangre de los elfos’ de Andrzej Sapkowski

Título original: Krew elfów

Año de publicación: 1994

Nº de páginas: 253

Editorial: Alamut

Ilustración de portada: Alejandro Colucci

Diseño de portada: Alejandro Terán

En verdad os digo que se acerca el tiempo de la espada y el hacha, la época de la tormenta salvaje. Se acerca el Tiempo del Invierno Blanco y de la Luz Blanca. El Tiempo de la Locura y el Tiempo del Odio, el Tiempo del Fin. El mundo morirá entre la escarcha y resucitará de nuevo junto con el nuevo sol. Resucitará de entre la Antigua Sangre, de Hen Ichaer, de la semilla sembrada. De la semilla que no germina sino que estalla en llamas. ¡Así será! ¡Contemplad las señales! Qué señales sean, yo os diré: primero se derramará sobre la tierra la sangre de los Aen Seidhe, la Sangre de los Elfos… 

En esta nueva entrega de la serie de Geralt de Rivia nos encontramos con un formato distinto. Ya no leemos una serie de relatos con una relación de tiempos y espacios más o menos aleatoria sino que la historia se desarrolla de manera prácticamente lineal y con un hilo conductor mucho más marcado. Sin embargo, no es una diferencia radical: los numerosos cambios de perspectiva y localización suavizan la transición entre los dos estilos.

Nos acercamos a ciertos personajes que hasta ahora habían permanecido en un segundo plano o de los que solo habíamos recibido impresiones fragmentadas. El retrato de Yennefer y de su relación con Ciri es uno de los pasajes más interesantes del libro. A través de él entendemos más profundamente la naturaleza de ambas y de los lazos que las unen con Geralt. También exploramos la fortaleza de los brujos, Kaer Morhen, durante el entrenamiento de Ciri y entrevemos algo más de ese misterioso proceso de transformación por el cual se llega a ser brujo. En general, es un libro más intimista que los anteriores. La atención se centra casi por completo en los vínculos emocionales de los personajes principales, con un complejo telón de fondo de intriga política y conflictos raciales.

Como siempre, los diálogos son absolutamente magistrales, hablando por sí mismos (nunca mejor dicho) sin necesidad de muchas acotaciones ni intervenciones explicativas. En este sentido, las conversaciones de Ciri con el enano Yarpen Zigrin o la de Jaskier con Dijkstra son toda una perla.

Por último y como en las anteriores partes de esta serie hay que quitarse el sombrero ante la labor de traducción de José María Faraldo, que hace un trabajo milimétrico para encontrar las palabras justas que mejor transmiten las hablas coloquiales, los juegos de palabras y los chascarrillos en nuestro propio idioma.

Mi versión de la portada:

‘La espada del destino’ de Andrzej Sapkowski

laespadadeldestino

Título original: Miecz przeznaczenia

Año de publicación: 1992

Nº de páginas: 288

Editorial: Alamut

Ilustración de portada: Alejandro Colucci

Diseño de portada: Alejandro Terán

La vida de un brujo cazador de monstruos no es fácil. Tan pronto puede uno tener que meterse hasta el cuello en un estercolero para eliminar a la bestia carroñera que amenaza la ciudad, intentado no atrapar una infección incurable, como se puede encontrar unido a la cacería de uno de los últimos dragones, en la que la cuestión no es si los cazadores conseguirán matar a la pobre bestia, sino qué pasará cuando tengan que repartirse el botín. Magos, príncipes, estarostas, voievodas, druidas, vexlings, dríadas, juglares y criaturas de todo pelaje pueblan esta tierra, enzarzados en conflictos de supervivencia, codicia y amor, y entre ellos avanza, solitario, el brujo Geralt de Rivia.Andrzej Sapkowski es el gran renovador de la literatura fantástica de nuestros tiempos, un genio del lenguaje y la caracterización cuya prosa ya ha hechizado a millones de lectores en todo el mundo.

Una magnífica segunda parte para esta saga del brujo Geralt de Rivia, en la que lo acompañamos en una nueva colección de aventuras a modo de relatos cortos. A pesar de esta aparente desconexión, ya empezamos a ver indicios más que claros de un orden mayor que probablemente conducirá los próximos libros.

En esta entrega, Geralt empieza a mostrar sus dobleces más humanos, desmontando poco a poco la imagen de apatía que en algún momento nos pudo sugerir. Como ya ocurriera en parte en el primer libro, estos relatos nos muestran los límites del protagonista, dotándolo de un carácter complejo: el brujo no es todopoderoso, ni infalible, ni tampoco de piedra. El vínculo que establece con Ciri nos lleva a ver una cara de él que aún no conocíamos. A esto podemos añadir el breve relato de su encuentro con la poeta Essi y su relación Yennefer, cada vez más tortuosa. Parece que las mujeres que pasan por la vida del brujo tienen a veces un peso más importante que muchas de sus empresas.

De nuevo, los conflictos raciales juegan un papel importante en el desarrollo de algunas de estas historias, como en “Fuego eterno” o en “La espada del destino”.

Los diálogos vuelven a ser uno de los puntos fuertes de la narración, matizando a los personajes al detalle sin necesidad de descripciones extensas.

– ¡Puta indecorosa! –gritó-. ¡Sardina frígida! ¡Que se busque un bacalao!

– ¿Qué ha dicho? –se interesó Sh’eenaz, nadando más cerca.

– ¡Que no quiere tener cola!

– ¡Pues dile… dile que se seque!

– ¿Qué ha dicho?

– Ha dicho –tradujo el brujo- que te ahogues.

Sorprende cómo el autor es capaz de integrar dentro de un mismo hilo y utilizando los mismos personajes una serie de relatos más o menos cómicos con otros de lo más emotivos e intensos. En ningún momento tenemos sensación de incoherencia en esta sucesión.

En el último relato, “Algo más”, entre sueños febriles y mientras se debate entre la vida y la muerte, Geralt nos revelará de manera involuntaria las bases de lo que vendrá a continuación.

Mi versión de la portada:

laespadadeldestino

‘El último deseo’ de Andrzej Sapkowski

elultimodeseo

Título original: Ostatnie życzenie

Año de publicación: 1993

Nº de páginas: 254

Editorial: Alamut

Ilustración de portada: Alejandro Colucci

Diseño de portada: Alejandro Terán

Geralt de Rivia, brujo y mutante sobrehumano, se gana la vida como cazador de monstruos en una tierra de magia y maravilla: con sus dos espadas al hombro -la de acero para hombres, y la de plata para bestias- da cuenta de estriges, manticoras, grifos, vampiros, quimeras y lobisomes, pero sólo cuando amenazan la paz. Irónico, cínico, descreído y siempre errante, sus pasos lo llevan de pueblo en pueblo ofreciendo sus servicios, hallando las más de las veces que los auténticos monstruos se esconden bajo rostros humanos. En su camino sorteará intrigas, elegirá el mal menor, debatirá cuestiones de precio, hollará el confín del mundo y realizará su último deseo: así comienzan las aventuras del brujo Geralt de Rivia.

En el primer volumen de esta saga nos encontramos con una historia de fantasía con el sabor más tradicional pero una estructura y un enfoque muy originales. El personaje principal, el brujo Geralt de Rivia, complejo en extremo, se nos presenta a través de diferentes episodios en esta colección de relatos, todos ellos levemente relacionados entre sí pero entre los que se puede advertir un hilo principal cargado de potencial.

A pesar de encontrarnos con muchos elementos típicos de este género, nos sorprende una sensación constante de novedad. Creo que uno de los principales motivos, aparte del talento indiscutible del autor, es la traducción magistral al español que ha hecho José María Faraldo. Por desgracia, no puedo hacer una comparación con el original en polaco, de manera que no sé qué atribuir y qué no al traductor, pero está claro que este ha hecho un trabajo concienzudo y diferente al que estamos acostumbrados. Los distintos modos de hablar de las diferentes clases sociales y procedencias, las expresiones coloquiales propias de nuestro idioma o incluso las faltas de ortografía y expresión aportan al texto una nueva dimensión.

Por otra parte, las continuas referencias a otras historias de la literatura fantástica y universal (Drácula, Blancanieves, la Bella y la Bestia, Rapunzel…) nos lanzan una infinidad de guiños, llegando incluso a hacernos dudar de la seriedad de nuestro narrador. Los diálogos entre el brujo y los personajes con los que se cruza son en muchos casos pequeñas obras de arte en sí mismos.

El libro, casi de principio a fin, parece hacer una reflexión sobre el papel del héroe característico de las historias de fantasía, donde el monstruo suele aparecer como un ser plano con una única motivación evidente y donde los dobleces que muestra el propio héroe, si es que muestra algunos, son a menudo irrelevantes para la acción principal. En este caso se nos presentan una serie de criaturas complejas, capaces de vivir y amar a la manera más humana, y un protagonista que se ve obligado a actuar de forma inhumana más frecuentemente de lo que le gustaría.

—A la gente —Geralt volvió la cabeza— le gusta inventarse monstruos y monstruosidades. Entonces se parecen menos monstruosos a sí mismos. Cuando beben como una esponja, engañan, roban, le dan palos a su mujer, matan de hambre a su vieja abuelilla, golpean con un hacha a la raposa atrapada en el cepo o acribillan a flechazos al último unicornio del mundo, les gusta pensar que sin embargo todavía es más monstruosa que ellos la Muaré que entra en las casas a la aurora. Entonces, como que se les quita un peso de encima. Y les resulta más fácil vivir. 

El autor ha sabido darle la vuelta a una historia que podría ser de lo más tradicional y crear un protagonista carismático, certero y cínico del que siempre queremos saber más. Tiene un ritmo bastante ágil y adictivo; se mezclan situaciones trágicas con otras que nos arrancan más de una carcajada. Muy recomendable para los que ya disfrutan de este género y quieren leer algo diferente. Por mi parte, seguiré explorando el resto de la serie en breve.

Mi versión de la portada:

elultimodeseo