Lecturas de marzo y abril

Durante los meses de marzo y abril he terminado de leer:

‘Un mal nombre’ de Elena Ferrante

‘Las amantes boreales’ de Irene Gracia

‘El catalejo lacado’ de Philip Pullman

‘La daga’ de Philip Pullman

‘Carmilla’ de Joseph Sheridan Le Fanu

‘Nimbo’ de Neal Shusterman

‘Hasta las cenizas’ de Caitlin Doughty

‘El favor de la sirena’ de Denis Johnson

 

 

Actualmente estoy leyendo:

‘Los inmortales’ de Chloe Benjamin

 

 

‘Carmilla’ de Joseph Sheridan Le Fanu

Año de publicación: 1897

Nº de páginas: 511

Editorial: DeBolsillo

La protagonista, Laura, narra cómo su vida pasa de plácida y tranquila a desconcertante y espantosa cuando aparece Carmilla, una joven hermosa y enigmática. Laura, la protagonista de la historia, es una joven que vive con su padre y unos criados en un antiguo castillo en las lejanías de Estiria (Austria). A menudo, recuerda cuando era una niña y estaba dormida en los brazos de una joven y se despertaba al sentir dos agujas en su cuello.

Su vida da un giro cuando, delante del castillo donde viven, el carruaje de una dama sufre un accidente, y su hija, que también viajaba en él, queda inconsciente. Como la dama no podía perder tiempo y debía seguir su viaje, la joven es recibida en el castillo Hollis hasta que su madre vuelva a buscarla. Laura y la joven, Carmilla, traban amistad, a pesar de que la nueva inquilina muestra rarezas en su comportamiento: se despierta después de mediodía y se encierra en su cuarto sin dar señales de estar en él.

Para poder disfrutar de este relato al máximo, creo que hay que acercarse a él teniendo en mente que la imagen del vampiro no estaba tan desarrollada o tan explotada en la época en que se escribió como lo está hoy en día. Lo que puede parecernos ignorancia de los personajes ante lo evidente si lo leemos con nuestra perspectiva actual, se convierte en un horror abismal si conseguimos desembarazarnos de nuestras ideas preconcebidas.

La escritura es un reflejo directo del escenario en el que se desarrollan los hechos y de los hechos mismos: densa y calmada a la vez, como un peso lánguido que se arrastra de una página a otra, imitando a la perfección la caída de Laura, casi sin darse cuenta, en un abismo cercano a la muerte. No hago este apunte respecto al ritmo con una connotación negativa. Muy al contrario, el autor consigue transportarnos a una época en la que todo se movía a una velocidad diferente, las disposiciones eran menos inmediatas y los gestos mucho más amplios.

Este estilo narrativo, junto con las vívidas imágenes de delirio que Laura nos describe en su relato de los hechos, nos lleva a verdaderos momentos de terror, incluso a pesar de la brecha temporal. En contraste, en otras ocasiones nos encontramos ante los arrebatos de una amistad profunda entre las dos protagonistas que por momentos deriva en un amor apasionado e irresistible a pesar de lo siniestro.

Si te interesa la novela gótica, no dudes en leer este relato corto lleno de imágenes fascinantes, a través del cual podrás acercarte a los orígenes de la figura del vampiro en la literatura.

Mi versión de la portada:

Lecturas de enero y febrero

Durante los meses de enero y febrero he terminado de leer:

‘La amiga estupenda’ de Elena Ferrante

‘El matrimonio de los peces rojos’ de Guadalupe Nettel

‘Mujeres excelentes’ de Barbara Pym

‘Neimhaim: Los hijos de la nieve y la tormenta’ de Aranzazu Serrano Lorenzo

‘Voz’ de Christina Dalcher

‘De repente llaman a la puerta’ de Edgar Keret

 

 

Actualmente estoy leyendo:

‘El favor de la sirena’ de Denis Johnson

‘Hasta las cenizas’ de Caitlin Doughty

‘Nimbo’ de Neal Shusterman